Es la una de la madrugada; y algo más, aquí estoy, con mi estómago sensible después de ingerido un alimento base sin buenos resultados; y haciendo cuenta regresiva que, en cuatro horas tengo la cita médica, la primera de tres de cada mes.
"Pareces una ancianita", -me dijo-; y es que, con tanto medicamento así me siento, ¿a quién culpar?, si solo fue una indicación que mal entendió mi cuerpo, más concretamente mi corazón.
Las dos y treinta, sigo sin poder dormir, ¿si en este momento me ducho contará como limpieza del día?, tres con veinte y estoy lista para mi cita, de fondo:
"Most people looked at him with terror and with fearBut to Moscow chicks he was such a lovely dearHe could preach the Bible like a preacherFull of ecstasy and fireBut he also was the kind of teacherWomen would desire"
Bajo al jardín y empiezo a regar las plantas, recuerdo que tengo una más en la cochera, ahí está, solita y olvidada. Le pongo agua y veo una mesa de metal que solo estorba, abro la puerta que da a la calle, solo dejo cerrada la puerta reja, la mesa es pesada, quiero sacarla e intento levantarla sin éxito, debería estar durmiendo -me digo-, la arrastró y hace un chirrido espeluznante que eriza la piel.
En ese momento caminaba un hombre solitario por la calle oscura, escuchó el chirrido, soltó un gritó estremecedor y salió corriendo y diciendo, "No me lleves, no me lleves, no lo vuelvo a hacer"...
Jooo, volveré a la cama...
Té, café, limonada y manteca das en la mesita de arrime, ¿me acompañas?.
Lo que provoca el no poder dormir, no asustes a los vecinos, Maia :) Que vaya bien la cita y cuides el corazoncito. Creo que te faltan mimos. Me pido un te ...
ResponderBorrarBesos dulces y dulce semana al ritmo de Boney M.
Eres inexplicablemente única. Ese relato es una maravilla de lo inesperado, pura belleza de esa imaginación que mezclada con un punto de realidad, hacen de éste un post para un necesario sonreír.
ResponderBorrarGracias, Maia, este relato es de los que gusta leer y guardar en el recuerdo.
Esperemos que te mejores, y quede solo en una mala noche y un mal rato.... Me he reído mucho con el chirrido aterrador en la noche... nada asusta tanto como una mala conciencia.
ResponderBorrarDuermo poco, madrugo porque me acuesto tarde, pero no me pongo nerviosa. Abrazo
ResponderBorraraquello del hombre solitario caminando por la calle oscura y su comentario aterrador de "no me lleves, no me lleves, no lo vuelvo a hacer"... parece de alguien con mala conciencia que ha cometido una gran falta o un delito criminal, y que sin siquiera verte te ha confundido con la parca, jajaja.
ResponderBorrarsé que en estos tiempos modernos de corrección política los piropos ya están mal vistos; pero de ahí a confundirte quizá con la parca por alguna mala acción ya es irse al otro extremo; toda esta anécdota me ha hecho reír.
una limonada bien frozen por favor que por estos lares debido al fenómeno del niño costero, el calor no mengua.