martes, 17 de marzo de 2026

Padre




Padre...

Ha pasado tiempo desde su partida; ya ha dejado de importar lo que no fue...

Pudo estar más tiempo entre nosotros, pero el dolor por la ausencia de su madre se impuso y se dejó vencer

Y es por usted que intento convencerme que hay vida más allá de esta vida; y que en ella me espera usted... porque necesito creer que pronto lo volveré a ver.

Y es que aún conservo en mi pecho ese abrazo que por vergüenza no llegó a usted. Prometo que esta vez, -si tengo la oportunidad- dejaré de lado los patrones de crianza y lo abrazaré tan fuerte, por todas esas veces que lo quise hacer.

Desde su partida, Padre mío, mi pecho no ha dejado de doler; ya solo me queda el deseo infinito de quizás un después...

Maia



Para, Tracy, en su dinámica 




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Susúrrame al oído, que mi corazón te escucha.