Las ocurrencias de, Saraí son una locura, se meten tan dentro que luego no puedes sacarlas de tus pensamientos.
— Ahora que mi marido ya no está, no puedo dejar de pensar que a veces lo extraño.
La escucho y no digo nada, solo paso mi mano con suavidad por su hombro derecho; y un poco por su espalda.
— Tengo treintaypocos y siento que he vivido una eternidad
Se hace un largo silencio en el que, sorbitos de té nos recomponen el semblante.
— ¿Crees que exista más vida que esta?
— Creo en esta, lo demás que sea certeza de tu fe
Más sorbitos de té
— ¿Sabes lo que se dice de los flacos desnalgados?
— Algo escuché
— Pues es cierto, Maia, o yo no he conocido la excepción a la regla
— No es lo importante, ¿no?
— Depende, para las aventurillas sí
— No lo sé, quizás altera la realidad la comparativa con su cuerpo
— Prueba a fijarte en el gym, donde todos usan esos deliciosos pans y licras que les marcan esa parte de su cuerpo, ¡se ven tan apetecibles!, debería ser dress code en todos sitios
— El nuevo gym es un poco extraño
— ¿Aún no te aclimatas?
— Es diferente, como si fuera un gimnasio de pueblo donde todos hacen migas, te hablan como si te conocieran de toda la vida; y dejan todo para ayudarte si estás en problemas o no conoces esas máquinas de la prehistoria
— ¿Tan viejas son?
— Deja eso, en mi vida ví algo así, son buenas; y hay buen ambiente, solo no es común todo lo que sucede ahí
— Bueno, es el que te recomendó el doc, ¿no?
— Sí
— ¿Marcos está en la cocina?
— ¡Sí!, -hizo el intento de volver a preguntar y me adelanté-, no, no me preguntes por qué, ni yo misma lo sé
— Siempre están juntos, ¿son pareja o algo?
— ¡No!
— Amiga; ya lo tienes aquí, pues datelo -a punto de respuesta y se escuchó, Marcos desde dentro-
— Haz caso a tu amiga, Maia, no tengo reparos que me trates como objeto
— Ja
Se hizo un silencio que fue interrumpido por, Marcos, que trajo una bandejita de cosas, la colocó en la mesita de arrime y abrazó a, Saraí
— No creas todo lo que se dice, Saraí; y, Saraí, ¿estás bien?
Días después en el gym...
— ¡Diantres, Saraí!...
Té, café, limonada y galletitas en la mesita de arrime, ¡Acompáñame!
saraí es muy práctica.
ResponderBorrarpor aquí el calor sigue en aumento así que sigo con la limonada helada. una por favor.
De alguna manera Sarai debe descargar sus penas y preocupaciones y la actividad siempre es buena. Por cierto, Marcos podría ser una especie de Alexa 2. Yo quiero galletitas, por favor.
ResponderBorrarBesos dulces, Maia y dulce semana.