Pocas son las tradiciones que sigo, mucho menos son las que practico. Una de ellas que, aunque no fiel totalmente a la regla, -se sigue por ser parte de la crianza de la abuela hacia mi madre; y de ella a sus hijos- es el rosario de finales, el primero es el día 24, la reunión de noche buena, iniciamos con los abrazos, actualización de acontecimientos; y continuar con el rosario; y lo mismo el 31 -que debería ser el 02 de febrero pero a mamá le estresaba ver toda esa festividad invadiendo su sala en nuevo año-.
Y a pesar de que, el mismo hecho se sucede en dos fechas distintas, al final se hace lo mismo.
Los dolorosos
Primer misterio: La oración en el huerto
Se desarrolla el rezo; y pregunta la voz, ¿alguien va a cantar?; y se hace un silencio que termina siendo respuesta, cuando da inicio el segundo misterio alguno se arrepiente y quiere hacerlo pero ya es tarde
Segundo misterio: La flagelación
Nuevamente se sucede y la misma voz e igual respuesta y arrepentimiento
Tercer misterio: La coronación
Exactamente lo mismo
Cuarto misterio: La cruz
Mismo suceso, solo que ahora, menos oxidados empiezan el cuchicheo de, ¿cuál cantamos?; y como siempre sucede la memoria se pone en blanco, aunado que ya ha dado inicio el último misterio
Quinto misterio: La crucifixión y muerte
En el último misterio todo cambia; y empieza ese deseo de hacer bien las cosas, —¡hay que cantar! -y como este año tenemos una invitada especial, Alexa, Saraí empoderada menciona, — ¡Yo me hago cargo!, Alexa, la canción de aromas, — ¿cuál es esa?, -todos preguntamos- — pues esa de, "aromas se queman de plácido olor, delante del niño derramense flores"... Para ese momento, Alexa ya encontró su propia versión de aromas... ”Hoy el aire huele a ti, a complicidad, a hierba fresca y besos, a pasión y a obscuridad" — Alexa, ¡cállate!, -dice alguien-, — pero no le hables así, — es un robot, — pero tú no, — pues. alexa se la baña pero tienes razón, me disculpo por eso, — Saraí, tienes que ser más específica con, Alexa, — voy camino de Belén, versión relajo navideño, Alexa; y Alexa nos envuelve con el súper, Ummet
— ¡Ummet!, me encanta, — a mí también, de repente todas de pie y bailando, todas, menos la voz
— Eiii, que es cosa seria, estamos rezando
Silencio total
Ya dentro de las letanías, Saraí, que dice ser la más feminista dentro del grupo de las ocho, le agrega de su cosecha; y encima su propia voz a la voz del rosario
Madre de las matriarcas... te rogamos señor
Madre de las mujeres dedicadas al hogar; y al hombre... te rogamos señor
Madre de las mártires... te rogamos señor
Madre de las mujeres en situación de calle... te rogamos señor
Madre de las madres... te rogamos señor
Todos serios y yo atacada de la risa, alguien me reprende por ahí y vuelta al silencio
Dentro del rosario dos niños, -herencia de mi madre-, dos madrinas -siempre las mismas- van desnudando poco a poco a los niños, luego los limpian, perfuman; y cambian su ropón
— Maia, ¿estos niños no eran rubios?
— Sí, lo eran
— ¿Pues qué les pasó?
— Cada año las reparaciones los han ido cambiando
— Cada vez están más prietitos, casi me alcanzan
— Cosas dices. Saraí
Y sí, Saraí y Milli que son un poco toscas, limpian a los niños a conciencia y han ido minando su color; y en las reparaciones, las personas que hacen sus mezclas y aparentemente los dejan iguales... ya no sé.
Los niños son de tamaños distintos; y sus ropajes están seccionados por talla, pero ellas que siempre están jugando los vuelven un reburujo, al final, Milli puso la ropita interior equivocada y cuando quiso devolverla a, Sarai, ella la rechazó porque no pondría al niño ropita de segunda; y lo dejó al descubierto.
Y eso se sucede cada año, no somos los más devotos y entregados, pero somos, estamos e intentamos mantener la tradición familiar.
¡Acompáñame!
Té, Café y lo que apetezcas en la mesita de arrime.
P.D. La voz del rosario es obviamente la mamá de los pollitos, Cinthia, la que a todas nos mete en cintura, o lo intenta.
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Susúrrame al oído, que mi corazón te escucha.