domingo, 2 de agosto de 2026

Las pequeñas cosas

Cerré los ojos; y por primera vez, no me cuestioné. Solo escuché. 

Fue apenas un susurro. Una certeza tan leve que, de no haber guardado tanto silencio en los últimos meses, quizá habría pasado inadvertida. 

Sentí a la confianza serena dentro de mí, observando, mientras yo aprendía a atravesar la tormenta. 

No dijo una sola palabra; y aun así entendí que todo estaba bien. 

Entonces sonreí. 

No porque el camino hubiese terminado, fue porque dejé de mirarlo con desconfianza. 

Sin promesas, solo dando el siguiente paso.

Y por un instante, las dos respiramos al mismo ritmo. 




8 comentarios:

  1. Lindo e que bom reencontrar a paz! beijos, chica

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  2. Maia, qué delicadeza tiene este texto. Esa manera tuya de cerrar los ojos y escuchar ese susurro leve, casi escondido, muestra una serenidad que solo nace después de atravesar mucho silencio. Me ha gustado especialmente cómo describes esa confianza que no habla y aun así acompaña, y ese instante en que dejas de mirar el camino con desconfianza y simplemente das el siguiente paso. Son esas pequeñas cosas las que sostienen los días.
    Un fuerte abrazo.

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  3. Saber escuchar es una virtud que no todos tienen ni menos aplican, y en esa virtud reside el entendimiento. Ignoro quién será la otra persona, si es una persona, pero todo es mejor estando bien con los demás. Hoy yo te invito té y galletitas.

    Besos dulces, MI niña y dulce semana.

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  4. nadie mejor que uno se conoce así mismo.

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  5. No podría escribir así de bonito ni porque lo intentara, qué bonito.

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  6. Buenas noticias.
    Me alegro mucho de que todo vaya bien.
    A seguir así.

    Besos y mucha salud.

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  7. Así es la vida, cuando se enfoca adecuadamente.
    ¡Tu caso, amiga!
    Abrazos, Maia.

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  8. Las cosas suelen funcionar mejor cuando dejamos de intentar controlarlas, ¿verdad? Tener fe, una fe si quieres absurda, pero que te permita seguir caminando....

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Susúrrame al oído, que mi corazón te escucha.