martes, 19 de mayo de 2026

El margen de su ausencia





Música cortesía de, DUICE

Adoro contemplarlo dormido. Algo en mí se aquieta y a la vez se desordena cuando lo veo así, inerme, suspendido en esa entrega carente de testigos, donde todo en él deja de responderme; y aun así lo siento más cerca que nunca.

Porque no es paz lo que me provoca, es una atención extraña, casi culpable, como si mi mirada aprendiera a quedarse más tiempo de lo debido en lo que no le pertenece.

Porque mientras duerme, su mundo se le apaga; y yo me descubro habitando ese margen donde la conciencia está ausente; y su vulnerabilidad me toca más hondo que cualquier gesto despierto.

Y en ese filo silencioso reconozco lo que no sé nombrar sin romperlo.








Acompañando: Tu ausencia, propuesta de, Campirela




11 comentarios:

  1. Gracias, Maia, por sumarte una vez más a estos retos de los jueves. Tu monólogo es pura esencia de amor.
    La ausencia no solo puede ser eterna, sino en esos periodos donde el alma duerme y el corazón palpita. Un beso y muy buenas noches.

    ResponderBorrar
  2. Una ausencia que a la vez es presencia y que provoca esos pensamientos que despiertan deseos bajo tu atenta mirada. Tal vez hay que dejar ese temor a romper lo que se quiere. Muy sutil y sensual tu relato, Maia. Gracias por la mención ;)

    Besos dulces.

    ResponderBorrar
  3. Carajo, me encantaría que alguien me dijera lo mismo, pero cuando duermo se me va TOOOOOODO el glamur, me rasco, ronco, hablo y hasta grito (según mi familia), lo raro es que no babeo, eso sí, la bocota toda abierta, tal vez la conejita que estuviéra viéndome diría algo así como "¿Qué mierdas le vi a éste? ¿Tan ebria estaría que bajé el listón hasta el suelo?".

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. O quizás diría,;"Y sus orejitas siguen tan encantadoras como el primer día"

      Borrar
  4. es un muy buen texto que he leído con placer.

    ResponderBorrar
  5. Há presenças que podem ser ausências... Lindo demais teu texto! beijos, ótimo dia! chica

    ResponderBorrar
  6. Una vez tuve un sueño cuando tenía 17 años. Estaba enamorado y solo soñé que la veía en un sitio oscuro. Ella estaba asomada a una ventana y yo no dejaba de admirarla siempre en silencio.

    Un saludo

    ResponderBorrar
  7. Se ausenta bajo tu mirada, lo maravilloso es que te da paz porque sabes que mañana volverá a dormirse, es como un ritual. Abrazos

    ResponderBorrar

Susúrrame al oído, que mi corazón te escucha.