Un par de llamadas fueron ignoradas, lo mismo sucedió con los mensajes... Lo comprendí, es trago amargo perder a un ser querido, más si era tan cercana a su abuelita. Pidieron que el funeral fuera familiar.
Habían pasado días y el silencio se mantuvo, pero solo en línea personal porque en las redes las publicaciones se sucedían de forma continua, al leerlas, había constancia del dolor que la estaba consumiendo. Guardé distancia y respete su duelo.
— Maia, amiga, discúlpame que no haya respondido antes pero aún me duele
— ¿Cómo te puedo ayudar, Sarai?
— Invítame a comer, necesito salir de esta toxicidad, que mis tíos discuten todo el tiempo por la herencia
— ¿Intestada?
— Para nada, pero no aceptan que me nombrara su heredera, van a... eso que se hace para decir que no es válido el testamento
— ¿Vienes a casa o salimos por ahí?
— A tu casa, Maia, comida simple, amiga, quiero sentir que estoy con abuelita
Llegó con su marido -de nombre difícil de recordar- y sus tres hijos
—Estos niños son copia tuya, Saraí, en nada se parecen a su padre
— Sus padres -aclaró como siempre-
— ¿Por qué lo haces, Sarai?, tu marido lo adoptó y lo cuida como suyo
— Hay que dejarlo claro, Maia, no sé por qué, pero hay que hacerlo -me encogí de hombros, su familia, sus reglas-
— ¿Qué quieres que prepare, Sarai?
— Tortilla española, amiguita
— ¡No manches, Sarai!, hay que buscar a un español que quiera hacerla... ¿tu padre querría? -negó con la cabeza- bueno, haré lo mejor que pueda
— Esfuérzate, Maia
Se quedó mirando el plato, su desaprobación era evidente
— No te ofendas, amiga, pero esto en nada se parece a una tortilla española
— ¡Claro que sí!, es una fusión moderna
— ¿Qué es esto?
— Sarai, es chorizo argentino, es una tortilla EspañArgentina, Marcos me enseñó a prepararla
— ¿Bromeas, Maia?
— ¡Nunca con la tortilla española! -,un poco incrédula empezó a comer-
— No sabe mal, o quizás que tengo hambre
— Lo que sea, Sarai, sigue comiendo
Mientras lo hacían yo los observaba, sentados a distancia, sin mirarse o hablar entre sí, un abismo los mantenía lejos
— ¿Cómo se conocieron?
Desconcertante pregunta, parecían absortos, como tratando de situarse en aquel momento, Sarai rompió el silencio
— Estudiábamos juntos, compañeros de clase; yo me había casado y ya tenía un hijo, siempre llegaba amoratada y él me consolaba, como muestra de amistad le presentaba a mis amigas y le concretaba citas, eso siguió pasando hasta mucho después que me divorcié; y una tarde que le dije que saldría con la última de mis amigas se negó y me pidió que ya no lo hiciera, que me quería a mí, le expliqué mi situación, de mi hijo y que no estaba para juegos ni perder el tiempo, me dijo que él tampoco, que ya lo había hecho darle vuelta a todas mis amigas y que tampoco estaba para juegos, que fueramos al registro y eso hicimos
El ambiente se sintió liviano; y nada quedó de la extraña tortilla EspañArgentina
Hay huequito en el sofá negro; y las bebidas en espera
¡Acompáñame!
Cuando alguien te quiere, lo hace con todo lo que implique estar contigo, siempre que eso por supuesto sean situaciones llevaderas. En cuanto a la tortilla, si se podía comer no ha de haber estado tan mal ;)
ResponderBorrarBesos dulces Maia y dulce semana.
Podría decirte que para mí es solo un volteadito de patatas, algo tan sencillo y nada pretencioso, pero es porque mi madre tenía una loca obsesión por poner a todo huevo, licuados, arroz con leche, salsas, guisos; y hacía un caldo de gallina que al destaparlo podías ver bolitas amarillas nadando en la superficie , elaboraba una consistente salsa roja , al comerla asemeja a esas bebidas con trocitos de sábila que se deshacen en la boca -nunca me dio la receta- pero estoy segura que también llevaba huevo, pero no lo haré porque seguro la que he probado es una especie de piratería
BorrarSi, por supuesto, tus hijos van contigo, con ambos, asumidos que la interacción con la anterior pareja es inevitable y hasta necesaria.
Café para ambos, DUICE, buena semana
Creo que la manera de cocinar de antes se basaba en la abundancia, hoy muchas cosas son minimalistas. No bebo café, ya sabes lo que bebo ;)
BorrarUn beso dulce más.
Eso era intenso, más, cuando se juntaban las abuelas, había una lucha de poder y ego que terminaba con sus nietos rodando.
BorrarEs verdad, té para ambos
Las penas con pan (tortilla) son menos, una charla sobre otro tema aparca las preocupaciones y la amistad es justo eso. Un abrazo
ResponderBorrarSí, se vuelve necesario despejar la mente, Ester
BorrarAbrazo
Hay varias cosas para comentar.
ResponderBorrarEs detestable la gente que se pelea por la herencia, que pretende desconocer la última voluntad de una persona que quiere legar a algo a quien tiene afecto. Es odioso que importe más el dinero que las emociones humanas.
Vos estuviste empática, le dedicaste esfuerzo en cocinar, más allá de lo que dominás. Y sirvió.
En cuanto a tu amiga, escapó de alguien indigno, como es un golpeador. Y encontró a alguien que la protegía.
Y para finalizar, si la tortilla es tan buena para ser devorada, no hace falta preguntar su nacionalidad.
Besos, Maia-
Lo es, Demiurgo, más, porque no se está respetando la decisión que la señora tomó.
BorrarMe esforcé, aunque me parece que le puse ajo -dos ajos-
Sí, no es buena persona, aparte de violento quiso secuestrarla y su actual marido es todo lo contrario, solo que no llegan a un punto medio en la relación
Es qtel padre de, Saraí es español, ahí tiene un punto a comparar, pero se hace lo que se puede.
Otro para ti, Demiurgo
al menos sarai encontró un momento de paz en tu compañía. al parecer se le vienen tiempos un tanto difíciles con lo de la herencia.
ResponderBorrarpara mí, café por favor.
Sí, lo va a tener difícil, aunque ella es de huir a los problemas, quizás decida no aceptar la herencia, no sé.
BorrarCafé para ambos, DRACO
jeje cosa guapa, lograste con la tortilla distraer a tu amiga y tal vez una reconciliación? sos entrañable
ResponderBorrarismael
Fue una tarde agradable, Ismael.
BorrarNo sé si se de una reconciliación, quizás. Gracias.
¿Cómo quieres la tortilla, con cebolla o sin cebolla? Es que leer el texto y correr a preparar la sartén con aceite, pelar las patatas y batir los huevos ha sido todo uno. Aún tengo duda si poner o no cebolla. Gracias por sacarme el humor matutino.
ResponderBorrarCon cebolla a poco hacer, Fackel, cuando aún no se ha vuelto transparente, o quizás a tu gusto y así me entero.
BorrarGracias a ti, Fackel
Las herencias las carga el diablo.
ResponderBorrarSiempre acaban en disputas y peleas irreconciliables.
Besos.
Sarai fue criada por su abuela como hija, no como nieta, sus hijos no volvieron hasta hoy
BorrarY sí, TORO, las herencias son así
Otro para ti.
Deve-se manter a amizade em dia proporcionando esses encontros e convívios.
ResponderBorrarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
Ante todo y contra todo, Juvenal
Borrar¡Bienvenido!
Era con cebolla, ¿verdad?
ResponderBorrarJa
BorrarY un par de ajos
Dos cosas: lo de la herencia nunca lo comprenden los desherados, que el difunto, la difunta, opte por dejarla a quién más cerca ha estado , ha demostrado más amor y preocupación rodeaándola de cuidados, y en cuestión de cocina, en el fondo sabías que tu amiga, a pesar de las repulsas, terminaría dejando los platos limpios. UN abrazo, y grato volver a leerte, Maia.
ResponderBorrarUn abrazo. Carlos
Los problemas de sentir que, por ser tu madre te pertenece tanto ella como sus posesiones y no respetar sus decisiones, Carlos.
BorrarSarai es más de comida rápida y congelados, sabe que aquí no hay de eso; y quería cercanía, supongo, sus remilgos son propios de ella, nada más allá de eso.
Otro para ti, Carlos.
Esta Sarai... Recibe una herencia inesperada, y, en vez de celebrarlo contigo en un buen restaurante, se invita a comer a tu casa y además te critica la tortilla que le preparas :D
ResponderBorrarSi te sobró algo de la tortilla EspañoArgentina, me tomaría muy a gusto un trozo, acompañado de un café con leche :)
Un abrazo, Maia.
Ja, pasa que, Sarai es muy espontánea en sus comentarios, Diego.
BorrarToda la tortilla que desees, Diego; y café con leche para ti, el mío negro :)
Madre mía, qué historia tan hermosa y tierna... es cierto que el dolor a veces precisa de recogimiento, y es que el duelo necesita de tiempo para curar... Discutir por una herencia siempre es triste. ¿es Sarai la heredera? me alegro... Tengo una duda existencial sobre la tortilla ¿llevaba cebolla? esa es la gran discusión sobre la tortilla española, el mundo, el que cuenta es decir el que disrfuta con la tortilla española, se divide entre los que la prefieren con o sin (por cierto me encanta ese palabro Españargentina, la España de ) Tu comentario más que plata es de oro y de platino. Un besote
ResponderBorrarGracias, Joaquín.
BorrarTotalmente. Sí, Sarai es la heredera y no lo está pasando bien.
Ahora veo la importancia de la cebolla, Joaquín , entonces, ni hablar del ajo, ¿no?, eso queda descartado.
Gracias, Joaquín, eres amable.
Beso
¿Será que ese marido con nombre difícil de recordar es Julio David? Así somos los buenazos. Va un abrazo, Maia.
ResponderBorrarDejar que las aguas lleguen donde tengan que llegar.
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