Mostrando las entradas con la etiqueta Todo sucedió. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Todo sucedió. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de agosto de 2023

Todo sucedió

De regreso de mi viaje; y después del primer mensaje de mi hermana, me detenía en cada estación a revisar el móvil, son siete u ocho de distancia hasta mi hogar. En la segunda me llegó el primer mensaje, en la quinta el segundo.

Mis nervios estaban a full cuando, acercándome a la quinta caseta empezó a vibrar el móvil, al pagar pregunté a la señorita dónde podía localizar la tienda de autoservicio y/o los sanitarios, quería usar el estacionamiento y centrar mi atención en el móvil, me indicó que dos kilómetros adelante los encontraría; y mientras hablaba con ella me seguían llegando mensajes que, por no saber su contenido me empezaban a estresar. Justo esa caseta tiene una línea amarilla, en la que está prohibido estacionar, pero no hay nadie que te impida hacerlo.

Me detuve después de un tráiler, detrás de mí llegó una camioneta despistada, tarde se le hizo para detenerse y el impacto se dio por alcance cuando ya me estaba bajando. Un hombre de los tantos vehículos de por ahí se acercó para auxiliarme; yo estaba impactada por la noticia cuando lo vi arrodillándose frente a mí, quizás mi expresión en ese momento lo confundió porque se echó para atrás, levantó los brazos como si lo estuvieran asaltando y empezó a decirme lo que en un inicio era ininteligible, poco a poco su voz se hizo audible, "¡Tranquila!, ¡tranquila!, no voy a hacerte daño, solo quiero ayudarte"...

¿Qué estamos haciendo con nuestros hombres que tienen que justificar su ayuda?...