Sara llegó esta madrugada, las diferencias con Sergio no han cesado, al contrario. No logran ponerse de acuerdo con el asunto de la (No) boda.
— A Sergio no le entra en la cabezota que no quiero casarme, tendrá sus razones pero yo no dejo de verlo como un intento indiscriminado de control, además, la ley solo reconoce como matrimonio una relación monógama; y nosotros estamos muy lejos de eso, ¿Para qué se hace?, no encajamos en el perfil
—¿Se lo has comentado?
— Todo el tiempo
— ¿Y?
— Nada, dice que es un mero trámite, que nada cambiará
— Bueno, sabes que en las relaciones de pareja a veces hay que ceder, o hacer creer que lo haces
— ¿Dices de fingir una boda?
— ¡No, Sara!, digo que en la actualidad hay otras formas de unirse sin tener que pasar por un juzgado o la iglesia, vamos, la boda convencional; y también les llaman bodas
— ¿Hablas de chamanes, brujas blancas, esoterismo y esas cosas místicas?, he sabido que en Catemaco hay unos reconocidos, podemos organizar un viaje hasta allá y tentar las aguas
— No, Sara, esos son terrenos desconocidos, hablo de una boda simbólica, plantar un árbol con arena de su lugar de origen (aunque ustedes no son buenos para eso de mantener vivas las plantas), la cápsula del tiempo, la luz, arena de dos colores, reunirse en el lugar que se conocieron o es su favorito y decir sus votos, ¿algo más original?, una reunión con sus personas favoritas e invitarles a participar en su compromiso espiritual, hay mucha gente que cree en eso, no tanto en un dios pero sí en la espiritualidad. Puedes llegar por ahí a Sergio y ambos obtiene lo que quieren sin perjudicar al otro.
— Puedo hacerlo como sorpresa y así no podrá negarse
— Y estarías abriendo la puerta para que él hiciera lo mismo, piensa en opciones y háblenlo
— ¿Maia; y crees que acepte?
— Vamos, Sara, ¿Recuerdas el inconveniente con el coche y el imprudente?
— Y vaya que lo recuerdo
— ¡Pues eso!...
— Bueno, pero esta noche; y las que siguen me quedaré contigo
— Solo si prometes preparar esa deliciosa agua frutal
— ¿Qué te parece una cremosa de fresa?
— Recuerda que soy vegana
— ¿Y una de plátano, o piña con fresa?, o nos inventamos alguna
— ¿Y por qué tienes que dormir en mi cama?
— Porque tengo miedito, no acostumbro hacerlo sola; y Maia, eres mi mejor amiga
Pensé, si digo algo, capaz que Marce se entera y me quema viva
— Anda, duerme ya...