Finales de marzo
— Maia, nos mudaremos
— ¿Qué ha pasado, Haidé?
— Problemas con el banco y la hipoteca
— Entiendo; y, Max
— Si, bueno, él..., sí, ajá
Regresé después de días internada, encontré en casa a, Max, el cachorro de los, Orozco
— Maia, hace días venía a casa y, Max me alcanzó, estaba sucio y hambriento, lo llevé al vet, lo revisó, lo bañó y ha estado aquí desde entonces, fuí con tu amiga y la casa parece sola
— Gracias , Mariana, me dijo que se mudarían, pero no que botarían a, Max, intentaré localizarla
— ¿Crees que es buena idea?, digo, lo abandonaron, se puede quedar conmigo en el albergue
— Quizás se escapó y lo están buscando
— Maia, no traía collar
Esa tarde con, Haidé
— Tu cachorro está en mi casa
— Ajá
— ¿Y entonces?
— Maia, la casa ya no es mía, solo quedaron algunos muebles, cosas inservibles, basura, habla con el vecino, el doctor, él la compró
— ¿Max?
— Max también, Maia
— !Bien!; yo me hago cargo
— Max estará mejor con, Gurrumino, ¿cuándo nos vemos?
— No, mejor no
— Maia, ¿tanto escándalo por un perro?
Retomamos...
Té, Café y Limonada, en la mesita de arrime, ¡Acompáñame!
Para, Dafne Sinedie, en su dinámica
Qué historia tan llena de humanidad, Maia. Entre los silencios y los sobresaltos aparece ese gesto sencillo y enorme de acoger a quien lo necesita, aunque llegue desde un abandono que duele solo imaginar.
ResponderBorrarHay algo profundamente luminoso en cómo narras ese tránsito: la casa vacía, las voces entrecortadas, las decisiones que otros toman sin mirar atrás… y, en medio, Max, que encuentra en ti un refugio y una oportunidad de empezar de nuevo.
Gracias por recordarnos que, incluso cuando todo parece desordenarse, siempre queda espacio para la ternura y para elegir el cuidado como respuesta.
Un fuerte abrazo, Maia.
Eres tan generoso con tus palabras, Enrique, nos das abrigo en tu calidez.
BorrarAbrazo fuerte, amigo.
Me ha gustado la historia, el mundo es mejor cuando alguien hace "lo que debe" porque nadie más lo hará...
ResponderBorrarEra visitante frecuente y se adaptado bien.
BorrarA cierto tipo de personas no debería permitírsele poseer una mascota.
ResponderBorrarSaludos,
J.
De acuerdo contigo, José
BorrarSaludos
Yo diría que sí, que es para hacer escándalo.
ResponderBorrarSucio y con hambre. Se ve que lo venían descuidando.
Revela una cierta crueldad
El relato es adecuado para la convocatoria de Dafne Sinedie. Podrías agregar al final del texto este enlace
https://indefinidamenteeneltiempo.blogspot.com/2026/04/convocatoria-del-jueves-160426-basura.html
Elijo el café. Besos.
Sí, deberían llevar presos a los que maltratan a otro ser vivo.
BorrarGracias, Demiurgo; ya está editado
Café para ambos
si la gente estuviera consciente sobre cuánto conecta emocionalmente un animalito que ha vivido cierto tiempo con ellos no los abandonaría.
ResponderBorrarpara los animalitos su familia humana, es su familia, y ellos se preocupan por cada uno de sus integrantes.
gurrumino va a estar muy contento al lado de max.
por aquí el calor ha bajado un tanto, así que para variar, un café estaría bien, por favor.
No todos tienen esa capacidad o tipo de emociones, Draco.
BorrarEllos ya se conocían, max venía con frecuencia, se llevan bien.
Café para ambos.
Los perros nos hacen ser mayormente humanos. Como condenarlos al abandono. Un abrazo. Carlos
ResponderBorrarNo me lo explico. Carlos.
BorrarConozco gente que dicen no gustarle los animales que les darían una patada para apartarlos, así que no me sorprende que alguien abandone a un perro, solo no entiendo el por qué tenerlo y luego dejarlo, mejor simplemente no tenerlo. Al menos Gurrumino tiene nuevo amigo. Me apetece un té con galletitas.
ResponderBorrarBesos dulces, Maia y dulce fin de semana.
Es válido si no te gustan, se entiende, maltratarlos eso no , abandonarlos tampoco.
BorrarSe entienden bien estos chicos
Té y galletitas, te acompaño con un café
Otro para ti, bonita noche.
Qué pena... menos mal que acabó bien.
ResponderBorrarEspero que te encuentres bien.
Besos.
Sí, está seguro y querido, Toro.
BorrarBueno, un relato que, en el "arrime" de la mesita sabrá mejor. :)))))
ResponderBorrarPor cierto, la palabraa "Acompáñame" es el título de una vieja canción de moda en sus tiempos...
Abrazos, Maia. Bienvenida de vuelta a casa!
Aquí tienes tu lugar, Ernesto; y tus tazas de té también
BorrarSerá está? https://youtu.be/f6nDfcIUvOk?si=N-CrZq-DfNZ4-JiE
Abrazo, amigo; y gracias
Gracias a ti, Maia, por este recuerdo de 1966.
BorrarCon esta joven, si bien ya despuntaba, solía coincidir en ocasiones en alguna cafetería del centro de Madrid. Yo trabajaba en la zona.
Ella tan guapa y risueña! :)))))
Abrazos.
Has hecho de un abandono , una muestra de generosidad para quien aún les quedan Alma.
ResponderBorrarTierno relato donde muestras que los animales forman parte de nuestras vidas, y si los tenemos hay que responsabilizarse.
Un abrazo.
Por supuesto, me crece la familia pero todo bien
BorrarSaludos
Un perro se lo merece todo, es un miembro más de la familia.
ResponderBorrarTotalmente, Tracy.
BorrarEs una penita encontrar animales en la basura *.* La suerte es que lo encuentren personas que los traten como verdaderos tesoros.
ResponderBorrarGracias por tu precioso relato, Maia. ¡Ya te he enlazado!
Un besazo juevero
Amiga Maia, boa noite de domingo!
ResponderBorrarUma cachorrinha pode mudar o rumo de tudo.
Eles merecem nosso bom tratamento.
Tenha dias novos abençoados!
Beijinhos fraternos
Sí, sin parte de la familia
BorrarSaludos
Hola Maia me ha gusta tu historia, pobre perro lo trataron como si fuera basura, menos mal que existe personas como Gurrumino que con un buen corazón elige quedarse con el pobre max.
ResponderBorrarQue tengas un buen día
Abrazo
Gurrumino es el perrito que está al lado fe, Max
BorrarBonita noche.
Gracias, Dafne
ResponderBorrarBonita noche
Hola Maia,
ResponderBorrarUna historia muy bonita que desgraciadamente no se corresponde siempre con la realidad. ¿Tanto escándalo por un perro? Si, y ha sido poco.
Un saludo.