Recordé aquel pajarillo que llegó a casa herido, huyendo de un gato negro. Encontró refugio en el jardín y pasó una temporada recuperándose, mientras Sarai y yo lo vigilábamos de lejos, procurando no asustarlo, luego ella se convirtió en su veterinaria.
Cuando estuvo listo, se marchó. Sin embargo, una pequeña marca en una de sus alas lo volvió inconfundible.
Desde entonces regresa todos los días. Si encuentra a otro de su especie en el jardín, lo ahuyenta con una determinación que, en ocasiones, llega a ser violenta.
Más de una vez he tenido que intervenir para evitar que lastime a algún intruso. Al parecer, el jardín también se convirtió en su hogar y ahora lo defiende como tal.
Esta mañana ocurrió algo parecido. Otro pajarillo de la misma especie entró por la puerta principal y terminó refugiándose en la cochera.
Entre Gurrimino, Max, el pequeño guardián alado y su inesperado visitante. Llegaron con miradas desconfiadas, se instalaron; y terminaron ocupando un lugar en mi corazón.
Sí, definitivamente, la familia sigue creciendo.
¡Acompáñanos!
Té, café, piñada o lo que apetezcas, en la mesita de arrime, también galletitas con trocitos de chocolate.

el nuevo integrante de la familia debe ser un pajarillo macho muy territorial. a tenerle paciencia y a socorrer a las demás aves de su ira.
ResponderBorraren estos momentos el clima está fresco. un café y galletitas, por favor.
Maia, en este pequeño relato tuyo siempre aparece esa manera tan tuya de convertir lo cotidiano en un gesto de afecto. Los seres que llegan heridos, los que encuentran refugio, los que regresan porque reconocen el lugar y el cuidado, forman esa familia que crece sin ruido y que tú sabes mirar con una ternura que sostiene. Hay en tu texto una claridad que abraza, una forma de nombrar la vida que hace que cada detalle importe.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo.
Siempre se regresa donde se ha recibido afecto, y los animales son muy listos, saben lo que quieren y dónde pueden conseguirlo. Una entrada reveladora que confirma muchas cosas. Me pido esas galletitas con trocitos de chocolate.
ResponderBorrarBesos dulces, MI niña y dulce semana.