domingo, 2 de agosto de 2026

Las pequeñas cosas

Cerré los ojos; y por primera vez, no me cuestioné. Solo escuché. 

Fue apenas un susurro. Una certeza tan leve que, de no haber guardado tanto silencio en los últimos meses, quizá habría pasado inadvertida. 

Sentí a la confianza serena dentro de mí, observando, mientras yo aprendía a atravesar la tormenta. 

No dijo una sola palabra; y aun así entendí que todo estaba bien. 

Entonces sonreí. 

No porque el camino hubiese terminado, fue porque dejé de mirarlo con desconfianza. 

Sin promesas, solo dando el siguiente paso.

Y por un instante, las dos respiramos al mismo ritmo.