Aprendí a esconder mis heridas detrás de máscaras, a manipular antes de ser lastimada y a alejar a quienes intentaban acercarse demasiado.
Creía que nadie podría tocar aquello que guardaba en lo más profundo de mí.
Entonces llegaste tú; y sin darte cuenta, derrumbaste cada muro que había construido.
Tu amor me encontró en el momento justo. Me hizo sentir vista, deseada; y comprendida de una forma que jamás había conocido, el caos que habitaba en mí poco a poco iba perdiendo fuerza.
Por primera vez no quise huir, no quise controlar, no quise fingir.
Solo quise quedarme entre tus brazos y permitirme sentir.
Una noche me encontré frente a Destino, la figura encapuchada que guarda en un inmenso libro todo lo que fue, es y será.
Busqué mi historia entre sus páginas y encontré muchos errores, muchas cicatrices... hasta llegar al momento en que te conocí.
Allí la tinta parecía arder.
No había final, las páginas estaban en blanco.
— ¿Por qué? -susurré-.
— Porque las próximas líneas las escribirás con el corazón -respondió Destino-.
Y entendí que mi destino nunca fue el caos que habitaba en mí, fue este amor que me consume, me transforma y me hace elegirte una y otra vez.
Mientras Destino guarda la historia del universo, nosotros escribimos la nuestra con cada beso, cada caricia; y cada latido que lleva tu nombre.
Inspirándonos con Sylvia
Belíssimo conto e inspiração perfeita,Maia!
ResponderBorrarLinda participação!
beijos, chica
Fascinante, me encantó esa determinación.
ResponderBorrarDesde que llevo leyéndote este relato abajo mí parecer es sobresaliente , he sentido algo muy de verdad en tus letras.
Una historia con pasado, presente y un futuro..
Muy bonito relato y así es cuando el destino nos habla y nos muestra que algunas personas siempre están, siempre aparecen sin importar los rostros o los nombres, se vuelven a encontrar, o se vuelven a buscar.
ResponderBorrarBesos dulces, Maia.
Ese Destino con mayúscula le da mucha fuerza a tu historia, leerla es un placer. Abrazos
ResponderBorrarMe ha parecido muy emotivo y esperanzador. Me gusta cómo muestra la transformación de alguien que, tras vivir protegida por sus propias heridas, encuentra en el amor la fuerza para derribar sus defensas. La aparición de Destino aporta un toque mágico y simbólico que refuerza la idea de que el futuro no está escrito por el dolor del pasado, sino por las decisiones que nacen del corazón. Una historia tierna, intensa y llena de luz.
ResponderBorrarUn abrazo
Maia, este relato tuyo nace de una herida que se vuelve camino: las máscaras que protegían, los muros que aislaban y ese amor inesperado que llega para desarmarlo todo con suavidad. La figura de Destino, con su libro abierto y sus páginas en blanco, es un símbolo poderoso: lo que viene no está dictado por el dolor, sino por lo que uno decide escribir desde la verdad del corazón. El cierre, donde cada gesto se convierte en palabra nueva, deja una sensación de renacimiento profundo.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo, Maia.
Me gusta la idea del momento donde la tinta parece arder... esos momentos que marcan el destino, el alma o ambas... me ha encantado el carácter intimista del relato. Mil gracias por participar. Bss
ResponderBorrarMe gusta lo de las páginas en blanco, que nunca se han escrito.
ResponderBorrarY que el Destino de la oportunidad de escribirlas.
Besos.
Has escrito un poema mágico. Si has encontrado el amor disfrutalo. Un abrazo
ResponderBorrarme encantan las historias que son así de góticas e intrigantes.
ResponderBorrarPorque solo puedes mostrarte ante quien está dispuesto a verte; y de ahí, a construir su camino.
ResponderBorrarAbrazo
Hola Maia,
ResponderBorrarUna historia muy bonita. Creo que el final es una verdad rotunda, la historia la escribimos nosostros y destino la guarda.
Un saludo
Es bonito por que lo has escrito tu. Destino no habría sabido hacerlo. Bueno, también es que simplemente nunca se habría parado a pensarlo siquiera.
ResponderBorrarBesos.
Ese era el secreto de destino entonces, el futuro no es fruto de nuestro pasado, lo es de las decisiones que vamos tomando en el presente...
ResponderBorrarAmiga maia, boa tardinha de paz!
ResponderBorrarLindissimo e lutar contra um falso destino é vencer a si mesmo... Tudo pode mudar.
Tenha dias abençoados!
Beijinhos fraternos
Pulsos que no el destino puede cambiar
ResponderBorrarMuy buena tu historia, me gustó mucho lo de las páginas en blanco para ser llenada por ellos, un abrazo.
ResponderBorrarPATRICIA F.
Bela historia que se vive e a qual se dá o nome de destino, guardador de nossos movimentos pela vida.
ResponderBorrarE vamos escrevendo nossas historias e entregando partes dela ao destino.
Parabéns pela criativa.
Meu abraço e feliz fim de semana.
Ese universo, lleno de pequeños metauniversos..... Muy bueno el sentido 😃
ResponderBorrarUn destino no determinante y determinado. Sino abierto a nuestra propia construcción. Un abrazo
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