martes, 10 de marzo de 2026

La Emisaria




Antes de salir de casa se viste de riguroso negro, incluida una capucha que solo deja al descubierto sus ojos, esos pozos de un oscuro profundo; y se dirige al sitio en el que cada fin de semana, puntual, hace su recorrido. En el trayecto va recordando el momento en que la descubrió, a ella y su traición.

Ajenos a todo, recorre con su mano su espalda, en un movimiento rápido abre los broches del sujetador, la gira y levanta su falda para deslizar la tanga, la envuelve en la mano y se empuja hacía ella con vehemencia, allí no hay más sentimiento que el simple deseo. De pronto se escuchan pasos acercándose, una silueta se proyecta amenazante, ella corre sin mirar atrás. 

Observo desde un rincón donde las sombras me amparan. Lo veo esconderse, sé que es inútil cualquier intento de salvarse, -quizás si en esta ocasión interviniera yo, la idea desaparece de mi cabeza-, su ángulo de visión es reducido, percibo que no sabe deslizarse por la noche como sí lo hizo con el broche.

La silueta que lo persigue está acostumbrada a la oscuridad, lo ha hecho tantas veces, que es difícil saber con exactitud cuántas; y con tanta impunidad.

Todo en su cabeza es confuso, siente sus pulsaciones, esa vena en el cuello que late horrorizada, el ritmo irregular de su pecho, las gotas frías que recorren su frente... 

Huele su miedo, ¡lo ha detectado!.

Un grito desgarrador se proyecta desde su garganta, cubre su cabeza con los brazos, se hace ovillo... luego el silencio.

Al despertar, su cuerpo yace cubierto por un río de sangre, su mano izquierda aún sujeta la tanga mientras la silueta se desvanece en el horizonte. A punto de amanecer le tiendo la mano... ¡Tranquilo; ya ha pasado!...

Para, El Demiurgo en su dinámica.


Hoy café de olla, té, horchata y panecillos de mantequilla y ajo en la mesita de arrime, ¡Acompáñame!.





51 comentarios:

  1. una historia inquietante y de suspenso hasta el final.

    muy buen relato.

    una limonada bien frozen, por favor.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Pudiste dormir?
      Limonada para ambos, Draco

      Borrar
    2. ¿dormir? ¡profundamente! ni siquiera los entes fantasmales que hay en mi habitación pueden evitar que duerma. cuando eso sucede enciendo la lámpara y después de algunos segundos la vuelvo a apagar y otra vez a dormir. los entes fantasmales de mi habitación son bien considerados, sólo fastidian una sola vez.

      Borrar
    3. ¿Profundamente?, ¿eso cómo se hace?.
      Fantasmas considerados, ambos bien portados, tú al no dejar tanto la luz encendida ellos a dejarte tranquilo.
      Me gusta tu ambiente nocturno.

      Borrar
    4. lamentablemente el dormir profundamente sólo depende si se tiene un organismo dispuesto para hacerlo; supongo que no es para todos.

      Borrar
    5. No para mí, aunque me gustaría

      Borrar
  2. Oye, eres peligrosa eh...
    Jo...

    Jajajajaa

    Besos.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Ja, cuidadito que me enfades, Toro, que te hago cosquillas en las patitas de noche

      Borrar
  3. Me gusta el suspense, ja ja ja
    Espero que pases un buen día, Maia.
    También tienes una ventana abierta a mi espacio.
    Un abrazo.

    ResponderBorrar
  4. Maia la historia juega con la tensión y el misterio de una manera intensa. Mientras lo leo, siento cómo se mezcla la culpa y el miedo hasta desembocar en un final oscuro y perturbador. Llama la atención la figura del observador, que presencia todo desde las sombras, como si fuera parte de un juego cruel o de un destino inevitable.
    Genial.
    Un abrazo

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Quizás el espectador es solo un conductor de almas, imposibilitado a intervenir, Nuria.

      Borrar
  5. La tensión es el hilo conductor de este buen relato con el que nos sorprendes, aunque estoy seguro que tu versatilidad literaria puede ser muy amplia de quererlo. Y ese final abierto que deja todo suspendido para jugar a ser detectives y resolver el crimen. Mis felicitaciones, Maia. Me pido una horchata, me recuerda a alguien y mantén lejos el ajo que soy Vampiro :)

    Besos dulces para ti.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Quizás, Duice, tienes más confianza en mí que yo; y es que lo mío es lo cotidiano, detallitos aquí y allá.
      Horchata para ambos, la mía sin azúcar ni canela, ¿tú?.

      Borrar
    2. La mía con azúcar y sin canela, por favor.

      Un beso dulce más.

      Borrar
  6. Inquietante. Me gustó tu lado oscuro, gracias por sumarte.

    Elijo el té con panecillos.
    Besos.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Quizás porque tan oscuro no lo veo, apenas unas pinceladas.
      Té y panecillos para ti, Demiurgo; y gracias por incluirme en tu dinámica.

      Borrar
  7. Me ha encantado esa sensación de deslizarse como una sombra en la oscuridad... acechando en los rincones nocturnos. Genial. :)

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Al amparo de la oscuridad todo es posible, Sylvia.

      Borrar
  8. Difícil discernir entre o bom, o mau e o vilão.
    Abraço de amizade.
    Juvenal Nunes

    ResponderBorrar
  9. Misterio y tensión hasta el final.
    Buen marzo.
    Un abrazo.

    ResponderBorrar
  10. Impresiona cómo manejas la tensión sin perder la elegancia del trazo.
    La escena avanza como una respiración contenida, entre sombras que observan y silencios que pesan más que los pasos. Y en ese juego de miradas —la de quien huye, la de quien acecha, la del testigo que duda— aparece tu sello: ese modo de sugerir más de lo que dices, de dejar que el lector complete lo que no se atreve a nombrarse.
    Un relato oscuro, sí, pero tejido con precisión y con ese pulso tuyo que convierte cada giro en un pequeño latido.
    Un abrazo, Maia.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Me gusta cuando te deslizas entre líneas, Enrique, tu mirada es tan especial que enternece.
      Un cálido abrazo, amigo

      Borrar
  11. Instigante mistura de mistério e tensão que resultou numa bela participação. Parabéns! beijos, chica

    ResponderBorrar
  12. No sé si entiendo la historia. Quizás sea yo, seguro que no eres tú. Pero sí percibo lo bien que escribes incluso en un texto tan críptico como este. Gracias. Tomaré solo té solo. Un saludo. Por cierto ya no busques mi blog, está ya solo en el recuerdo.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Té para ambos, Joaquín.
      Un gran recuerdo me dejas; y la esperanza/deseo que vuelvas tú; y vuelva tu blog.

      Borrar
  13. hay algo incompleto, no alcanzo a percibir a quién mataron. No eentiendo a quien mataron.

    ResponderBorrar
  14. Hola Maia, me gusta como fuiste contando tu historia, manteniendo siempre la tensión en el lector hasta el final, me gustó mucho, saludos.
    PATRICIA F.

    ResponderBorrar
  15. El misterio me atrapó desde el principio. Tu historia reúne todos los elementos para que la imaginación vuele. Un abrazo, Maia

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias, Gil, un amigo hizo una dinámica y quise acompañarlo.

      Borrar
  16. Pues sí que está lioso. Ella le ha traicionado, él la busca. El le quita la ropa interior y se va. Le persigue y le mata una sombra. Ella es la traidora y se salva... He ido bien? Si ese es el contexto está de lujo!!!! Si no, me lo he pasado genial descifrando, jajajjaja Cafelito.

    ResponderBorrar
  17. ¡Hecho, amiga mía! ¡En camino voy ya a ese ¡Acompáñame!
    Y haré/haremos una degustación de todo... Mientras "celebramos" las palabras de Enrique.
    Abrazos, Maia.

    ResponderBorrar
  18. Buenos días, Maia,, lo primero darte la bienvenida a estos relatos, espero que nos acompañes muchas más veces.
    Y sobre tu texto que decir nos mantienes en esas sombras oscuras que traen el suspense a lo que nos depara, que no es otra cosa que la muerte.
    Muy llevada esa intriga
    Te dejo un abrazo y un bonito día.

    ResponderBorrar
  19. Supongo que el problema de los "cazadores" es que despues de lograr una presa....como que la satisfaccion se les va, se pierde rapido y deben hacer el "ritual " de seguir, acechar ya tacar, infinitas veces.

    y eso es asi porque al matar a alguien .... realmente nada se gana, no aparecen "poderes" o dinero , es un acto tan reflejo como cualquier otro

    ResponderBorrar
  20. Los rituales humanos no son más que mapas de deseos que nunca se confiesan. O ¿Sí? Saludos desde Colombia, gracias por tu visita a mi blog.

    ResponderBorrar
  21. Una historia bastante inquietante...Saludos!
    lady_p

    ResponderBorrar
  22. Me pido un té para releer de nuevo tú relato, que me ha gustado mucho y te animo a que sigas participando de los Jueves.

    ResponderBorrar
  23. Un relato muy bonito y lleno de tensión. Y da para que uno use la imaginación sobre quién es quién. Me ha gustado mucho.
    Un saludo

    ResponderBorrar
  24. Nos dejas con los cabos sueltos de una historia que, sin dudas, ha marcado para siempre a tu protagonista. Las sombras actúan como perfecto marco al tenso misterio. Un abrazo

    ResponderBorrar
  25. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderBorrar
  26. Oye, qué cosa más escalofriante, ¿eh?
    Puede ser perfectamente uno de esos seriales con dos personalidades que van cada una por su lado, como si fueran dos inquilinas en la misma cabeza. Una se queda ahí observando todo con cara de no haber roto un plato, calladita la muy… y la otra es la que actúa, la que se pone en plan bestia y lo lía parda.
    ¡Madre del amor hermoso! Imagínate tener que convivir con una asesina dentro de ti y la otra fingiendo que no sabe nada. ¡Qué yuyu me da solo de pensarlo, ostia!

    ResponderBorrar
  27. ¿Cómo hace lo del sujetador? Necesitamos una explicación urgente

    Saludos,
    J.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. 91 sujetadores en 60 segundos
      https://vt.tiktok.com/ZSuaDg8wh/

      Saludos, J.

      Borrar
  28. De tu relato me gustó el ambiente cinematográfico. La violencia y el deseo suelen engendrar misterio, y creo que está bien logrado eso aquí. Es notable que detrás de todo esto hay indicios poéticos. Saludos.

    ResponderBorrar
  29. Un relato que avanza como la noche: despacio, en silencio… hasta que de pronto muerde. La tensión se sostiene muy bien y el final deja esa inquietud deliciosa de no saber quién caza realmente a quién. Un abrazo

    ResponderBorrar

Susúrrame al oído, que mi corazón te escucha.